El vínculo entre las hierbas sanadoras y el hombre se remonta hace miles de años. Ya en la época de la prehistoria empleaban plantas medicinales, entre ellas Cola de Caballo.
En la busca de nuevos alimentos pudieron comprobar cómo muchas de ellas sí eran comestibles, pero otras les producían efectos que a veces eran negativos, incluso mortales, y otras les hacían sentir unos efectos especiales; que les aliviaban el dolor que padecían o cualquier otra sensación de bienestar.
«La Sabia Naturaleza ha colocado en el mundo las medicinas necesarias para la curación de las enfermedades toca al hombre á cuyo alcance, se encuentran aquellas apreciarlas, escojerlas i aplicarlas». / J.M. Trucios, 1897
